Metáfora en Adobe intenta visualizar aquello que la memoria mendocina ha olvidado y por lo tanto no puede decir, ni asumir: el rescate y la resignificación como 'cuerpo social' del valioso patrimonio construido en tierra.

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5 nov 2012

"Poema cartográfico" en La Casa Tomada

Poema cartográfico - Fabiana Pereira - fotografía analógica objetual -
en La Casa Tomada, 31 oct 2012 

"Poema cartográfico" es una intervención en una pared del patio de la casa de SUR URBANO del artista visual y curador Sergio Rosas (Aristóbulo del Valle 573, Ciudad de Mendoza, Argentina). La obra enmarcada en la vertiente de la poesía visual, está conformada con tipografías hechas de fotografía analógica del paisaje rural mendocino. "Si elegimos la concepción humanista, para la cual la naturaleza y sus recursos, sobre todo el agua potable, son bienes sociales y la vida está en el centro del mundo y luchamos para que ella  triunfe, entonces estaremos cumpliendo con el mandato que les fuera dado a nuestros ancestros hace casi cinco millones de años cuando los primeros homínidos aparecieron sobre la tierra: asegurar la supervivencia humana, en armonía con la tierra y la naturaleza y no en contra de ellas.
Casa Tomada se conforma de producciones artísticas que circulan en el medio local y pretenden una visión crítica y efecto multiplicador en el receptor-interactor que nos conduce a una experiencia que no se agota en el mero placer de las sensaciones sino que adquiere su perfección ante la incógnita del pensamiento plástico cargado de sentido y de valores, expresión de las infinitas maneras de entender éste, nuestro mundo." (conceptos extraídos de texto curatorial de Sergio Rosas)

17 oct 2011

Ruta del Adobe - Junín, Mendoza. Fotografía Fabiana Pereira

En una esquina importante del distrito Algarrobo Grande del departamento de Junín, Mendoza, en el cruce de dos callejones de tierra, se encuentra emplazada esta vivienda de adobe que en su frente funciona una iglesia (antes un almacén) y en las habitaciones posteriores actualmente es una casa de familia.
Esta fotografía es un registro documental del Proyecto de Investigación "Metáfora en Adobe; una perspectiva fotográfica", presentado en el informe final de Becas de Promoción a la Investigación 2008-2009 - Facultad de Artes y Diseño - UNCuyo.

20 sept 2010

Bodega en ruinas, CHAPANAY

Las imágenes que se ven en este video pertenecen a una bodega de principios del Siglo XX ubicada cerca del pueblo de Chapanay, Depto Gral. San Martín, Mendoza; fue construida con adobones e impacta por sus grandes dimensiones, como así también en sus más mínimos detalles (que aún se conservan). Estuvo en actividad hasta mediados del siglo dando trabajo a mucha gente de la zona. Un dato que aporta como historia de vida es que mi abuelo materno, carnicero, proveía de carne y otros productos de almacen a los trabajadores.

29 ago 2010

Vestigios en la Alameda - Mendoza - Fotografía Fabiana Pereira


Caminando por las calles del centro de Mendoza, en la cuarta sección, se conservan muros de adobes. Son vestigios de casas que estuvieron de pie hasta ayer formando parte del paisaje urbano mendocino...

Veo en estos muros monumentos de nuestra cultura... que hoy representan el olvido... y el rechazo... una métafora de nuestro patrimonio.

La foto que les presento la tome frente al histórico paseo La Alameda. En primer plano la pared de grandes y fuertes adobes siguen intactos. Se observan entre ellos gruesas maderas unidas a la tierra mendocina de fines del siglo XIX o principios del siglo XX... También pueden ver en el plano posterior los álamos en su esplendor y las balaustradas blancas que forman parte del bulevar.

22 ago 2010

Casa de Hernandez (frente y esquina). Museo de la Ciudad de Salta, Argentina. Fotografías de Fabiana Pereira


Monumento Histórico Nacional (Decreto 1.737/79).


En la placa del frente se lee: “Último testimonio en Salta de la arquitectura colonial doméstica. Casona de Zaguán, esquina de comercio con columna de madera y doble puerta. Dos plantas y
balcón esquinero. Muro de cal y canto y adobe, madera y cerámicos en pisos y techados. Modificada en el siglo XIX y terminada de restaurar en Abril de 1997.


Es un notable ejemplo de la valoración que esta ciudad y sociedad tiene de su patrimonio....

9 ago 2010

"Mendoza, container 4213477" video registro de Fabiana Pereira

Un claro ejemplo de lo que sucede con las construcciones de adobe son las imágenes que se ven en este video. Queda abierta una pregunta: "¿Dónde se desvanecen tantas historias de vida portadas por los mismos...?"

17 may 2010

Ponencia "Jornadas de Investigación en Artes y Diseño" UNCuyo - 14 Mayo 2010

La presente investigación intenta reposicionar el significado cultural del adobe resignificando conceptos, procesos históricos y de producción como bien simbólico del patrimonio mendocino. Una investigación-acción en constante proceso de reflexión acerca de la categoría intangible del objeto de estudio, considerado un bien histórico de carácter testimonial enmarcado en la tradición andina.
¿Hay una metáfora cultural en la aplicación del material, su función y devenir histórico?
La sociedad mendocina identifica el adobe con la ‘pobreza’. Mendoza ciudad de barro no merece ser asociada a esa concepción. ¿Desde cuándo Mendoza es ciudad de barro? ¿Hasta cuándo Mendoza fue la ciudad de barro? ¿Por qué Mendoza ya no es la ciudad de Barro? ¿Mendoza quiere ser una ciudad de barro? ¿En Mendoza el adobe es portador de un significado cultural?
El registro del trabajo de campo que he denominado “La Ruta del Adobe” es la descripción del recorrido realizado por la provincia rescatando aquellos sitios que resguardan nuestro patrimonio cultural. La producción fotográfica consiste en un ensayo con el fin de documentar e interpretar mediante una poética artística contemporánea, una obra visual autónoma con un valor simbólico social que comunique un pensamiento y conocimiento artístico y patrimonial.

A continuación, enunciaré los criterios de valoración asignados al adobe:
Se puede valorar un bien patrimonial arquitectónico, de obras monumentales y del patrimonio modesto como el adobe, considerándolo en tres dimensiones:
ü En su carácter de documento: es la memoria de un pasado histórico, del cual se obtiene información de la sociedad que lo produjo, sus aspectos técnicos, estéticos, contextuales, etc. Se atiende a una búsqueda de evidencias históricas que proporcionen argumentos válidos, consideradas desde el periodo precolombino y colonial.
ü Su valoración como monumento arquitectónico “modesto” declarado por la Carta de Venecia, 1964 y la Carta de ICOMOS de México en el año 1999, en cuanto a su función, su construcción: materiales, sistema constructivo, forma, espacio y también su valor artístico.
ü Y considerando su valor significativo es decir desde la categoría intangible como bien patrimonial, desde una perspectiva simbólica o emblemática, más allá de lo funcional o práctico en épocas pasadas y en la actualidad.

En cuanto a la producción fotográfica,
De acuerdo a Susan Sontag “Fotografiar es apropiarse de lo fotografiado”, en nuestro caso, la imagen capturada como referente icónico: el adobe, manifiesta su esencia y el pensamiento que lo concibió, en él la huellas latentes de quienes lo modelaron artesanalmente y la evitable evanescencia de su materialidad.
En este sentido el presente ensayo fotográfico es una mirada que ofrece una “perspectiva sobre el mundo”; concepción de la fotografía que Rodrigo Alonso define como “un saber-ver” una narración donde la subjetividad rescata el paso del tiempo depositado en las cualidades visuales del objeto de estudio: el adobe; texturas rugosas, luces, sombras y volúmenes compactos. Es un “acontecimiento artístico” que relata, documenta y expone el rescate y puesta en valor del patrimonio construido en tierra que se derrumba día a día.

La producción fotográfica realizada atiende al proceso que conlleva la búsqueda de los sitios fotografiados, localidades en su mayoría de zonas rurales; como son las fachadas de casas, bodegas y galpones, espacios donde el pasado se detiene y la memoria fotográfica registra y preserva como un hecho cultural y estético. El trabajo de campo “La Ruta del Adobe”, consistió en recorrer diversos departamentos de la provincia de Mendoza, un registro del emplazamiento de los sitios fotografiados y la descripción de las tipologías de las construcciones. Diseñando un mapeo de georeferenciación para identificar los sitios: los departamentos de Lavalle – San Carlos - Maipú – Junín - San Martín, mencionando los correspondientes distritos.
Si entendemos una investigación y producción artística que cumpla una función estética y con valor social, la presente intenta desentrañar el estado actual de un bien cultural ancestral que a través del tiempo se fue desmembrando, discriminando y rechazando.

1 abr 2010

metáfora en adobe, video, 2010



este video fue realizado a partir de fotografías tomadas por la autora (Fabiana Pereira) como parte de la Beca de Investigación otorgada por la Facultad de Artes y Diseño de la Universidad Nacional de Cuyo.

23 feb 2010

UNA MIRADA FENOMENOLÓGICA: EL ADOBE COMO CUERPO SOCIAL.

Por Fabiana Pereira


“… “Ir a las cosas mismas” preguntándose por la génesis del sentido.” (Schilardi, Objeto de ciencia y objeto fenoménico, pag 163)


En el marco de una fenomenología de la génesis comprender la historia es atender a los sucesos, la polvareda de hechos y sus relaciones con los pensamientos, la concepción del mundo, y asimismo, atender a las propiedades de los objetos producidos por una sociedad. Estamos ante la posibilidad de tomar al “adobe” como objeto fenoménico producido por una cultura desde una perspectiva sin antecedentes, atendiendo a su significación desde discursos históricos-visuales. Es decir intentar una interpretación y comprensión de los hechos desde un análisis ideal. Partiendo como fuentes de información directa la investigación de Jorge Ricardo Ponte, “Mendoza aquella ciudad de barro; Ilustrado: historia de una ciudad andina desde el siglo XVI hasta nuestros días” y las fotografías de Cristhiano Junior que se encuentran en el Archivo Histórico de Mendoza como documento visual de la ciudad en 1876. La actitud de llegar a la esencia misma de un objeto es entendida como reducción e implica el análisis y reflexión acerca del significado del objeto de estudio “adobe” en la sociedad mendocina, considerado por los eruditos como un bien patrimonial en extinción; se pone entre paréntesis la historia institucionalizada atendiendo a las tomas fotográficas del posterremoto ocurrido en el año 1861.

El adobe no es puramente una técnica o tecnología constructiva, es más que eso, tiene un significado cultural como material enmarcado en la tradición andina y en particular en nuestro patrimonio histórico-cultural de Mendoza. Silvia Cirvirni y José Gómez Voltan en “Los Valores y significados del patrimonio vernáculo en tierra; su relación con la conservación y la construcción de nuevas obras en la región de Cuyo – Argentina” plantean la “arquitectura en tierra” como un bien cultural patrimonial. El estudio histórico y tecnológico se centra en lo que identifican como elementos residuales “originados en el pasado y resignificados en el presente” dado en la actual importancia y resurgimiento de la construcción con material de tierra cruda; esta categoría de saberes y prácticas pone de manifiesto por un lado el proceso social de valoración y significación y, por otro, lo antagónico, la desvalorización y el desprestigio de los bienes culturales creados. En este sentido un bien material como el adobe es un signo que tiene una presencia material, el significante y una inmaterial o intangible: el significado. Como tal a través del tiempo esta presencia va cambiando, su significado cultural se transforma en la memoria colectiva de un pueblo o sociedad en positivos o negativos.

La fenomenología plantea una mirada transversal interpretando procesos culturales ocultos en la contingencia tomando un atajo en aquello que se ha dejado de lado o solo se considera meramente ilustrativo como las fotografías del terremoto que fundan la idea de pobreza y el dis-valor del adobe. Esta mirada particular que investiga por caminos oblicuos es lo que Merleau-Ponty denomina deslizamientos de sentidos; la fotografía adquiere significación como documento visual que a lo largo de 130 años ha trascendido en la memoria colectiva de Mendoza.

Siendo las dimensiones de la historia las palabras, los gestos y sus significaciones, éstos toman sentido en la vida, la propia subjetividad, mediante las intersecciones de las experiencias sociales dado en el juego de la intersubjetividad. El análisis fenomenológico implica una lógica soterrada, propia del arte (en nuestro caso la fotografía), el lenguaje (hablante ejercido por un sujeto cultural) y la historia (relato de las instituciones de sentido, trama de la propia experiencia) que aquí se conjugan. Lo oculto se hace presente a través de una mirada particular de una situación particular (adobe) que se contextualiza (Mendoza pasado y presente) haciendo un uso de la razón en la contingencia. Esta racionalidad presente en el análisis de las tres dimensiones señaladas conforma un horizonte de sentido.

Jorge R. Ponte en “Mendoza aquella ciudad de barro” nos acerca una historia urbana de Mendoza, un estudio de los procesos históricos-culturales con los espaciales por los cuales la ciudad atravesó, incorporando a su investigación material gráfico de valor documental. Registra el espacio urbano como “un producto cultural, históricamente construido, tanto en lo concreto como en lo imaginario y que da cuenta también de un espacio simbólico”. Atentos a la denominación “aquella ciudad de barro” se advierte que ha quedado en el pasado las construcciones en adobe, más que una metáfora Ponte da cuenta de algo que fue.

El apogeo de la ciudad de barro es entre los años 1764 y 1861, exactamente hasta las 20:30 horas del 21 de marzo, momento de su destrucción por el terremoto. Posterior al terremoto fue llamada la ciudad vieja actualmente “está por debajo de aquellos de sus barrios que el orgullo de las clases sociales dominantes construyó, precisamente para despojarse de todo pasado” en pos del progreso en un claro “acto de negación a si misma”, señala Arturo Andrés Roig en el Prólogo a la primera edición del mencionado libro. Ante esta mirada las construcciones en tierra se presentan como “residuo molesto e injustificado de la estructura urbana”. (Ponte, pag 16) El devenir histórico impuso un pensamiento que lucha contra su propia historia, hecha de contrasentidos e impone sus propias reglas, ignorando sus saberes y prácticas entendidos como percepción y expresión.

Cuando se produce un quiebre o ruptura en una práctica discursiva social se genera un período o época en la historia, según Foucault; llegar a la verdad de esa historia es trabajar no solo sobre los documentos o archivos como fuente de estudio sino también ir tras las huellas de las prácticas sociales que subyacen como componentes intangibles de una cultura, comparado al trabajo de un arqueólogo que penetra en tierra para descubrir y llevar a la luz el conocimiento de sociedades pretéritas.

La fotografía tomada en 1876 por el viajero fotógrafo portugués Christiano Junior en las llamadas Ruinas de San Francisco es una de las imágenes que más ha circulado en los medios gráficos como referente de la devastación del terremoto de 1861 en Mendoza. Esta y otras fotos tiene como uso social la función de documento del Archivo Histórico de Mendoza. Las imágenes del terremoto son la realidad de ese momento y testimonio de lo ocurrido, un pasado en que lo afectivo cobra importancia para la sociedad a quien se las presenta; de tal forma, son parte de la iconósfera mendocina, las que crean significados propios e inclusive connotan conceptos que se asimilan y transfieren, instalándose en la memoria colectiva presente y de las futuras generaciones.

Desde sus inicios la imagen fotografiada resultó ser convincente y “más real que la realidad misma”. Acha en “Arte y sociedad: Latinoamérica. El producto artístico y su estructura” atiende a la sociología de la fotografía señalando que la masiva circulación de éstas en todos los estratos sociales permite que se operen ideologías a favor de las clases dominantes, quienes presentan las imágenes como paradigmas que representan la realidad objetiva. Lo cierto es que la mirada de un fotógrafo es construida a partir de su subjetividad y subyace un pensamiento propio o cultural que en circulación se convierte en natural. Asimismo, observa que la imagen fotográfica proviene de una doble fragmentación, por un lado la “eliminación de las propiedades táctiles y de lo matérico” el receptor reduce la realidad tridimensional a una ilusión y visión bidimensional. Otra aspecto es la descontextualización del “espacio y el tiempo: selecciona y aísla un pedazo de espacio y un instante fugaz de la realidad”, posteriormente lo fotografiado se lo sitúa, al ser mirado y referido, en otro lugar y momento con connotaciones diferentes, más aún si le acompaña un texto, por ejemplo el epígrafe, el cual lo “ancla”, citando a Barthes, en un espacio y tiempo donde lo denotativo de la imagen no cambia pero si sus significaciones, vale decir, creadas por la misma sociedad. “La realidad es un tejido sólido.” En este sentido, los sujetos operantes y su contexto se comprenden a través de su facticidad. “El mundo es lo que percibimos ” y lo que funda la verdad de nuestra realidad es decir el mundo en que vivimos.

García Canclini sostiene que “lo que cada época y cada sociedad definen como patrimonio, como cultura propia no es (…) sino la metáfora de una alianza social” donde se pone en tensión los diferentes conflictos sociales tanto materiales como simbólicos, en nuestro caso el adobe fue un elemento de rechazo por parte de las mentes progresistas y asociado a las clases sociales bajas. Poco se ha avanzado en esta concepción ya que los grupos dominantes quienes identifican y construyen el patrimonio en nombre de toda una sociedad han calado muy hondo en la memoria mendocina, el desarrollo de la sociedad y su cultura no estaba en “aquella ciudad de barro”, eso llamado pasado colonial debía quedar “bajo tierra”, la inercia de este pensamiento se aceleró a lo largo del siglo XX y continúa en tendencia destruyendo con ignorancia estos testimonios materiales de un saber hacer ancestral. El objeto de estudio “adobe” encarna un proceso de sedimentación que se mantienen en el tiempo, integra, recupera y conserva el saber y la historia en dos fases opuestas en su devenir histórico mendocino, el primero se advierte desde su concepción hasta el periodo colonial exactamente hasta el terremoto, suceso que quiebra una praxis instituida como tradición y deviene en la segunda fase donde prima la palabra y la imagen y que termina instituyéndose hasta el presente.

En la actualidad ha sedimentado en el adobe el desprestigio o dis-valor en el plano simbólico, también se le suma la falta de recursos humanos técnicos para el manejo de estas tecnologías específicas de la construcción con tierra para su conservación, restauración y/o construcción que se fueron perdiendo en el tiempo. En los ámbitos académicos y científicos son pocos los profesionales que atienden a estos saberes tradicionales que es campo de la cultura popular y en el cual tuvo una fuerte incidencia la desvalorización del efecto modernizador; los conocimientos de esta tradición constructiva devinieron en absoluta marginación. La tradición implica la tarea de pensar, relacionar y justificar “lo hecho” (el pasado) y “lo que se hace” (el presente), de tal forma resignificar sin perder la esencia. El desafío actual es mantener vivo el momento de fecundidad de una época y preservar las prácticas sociales, no de forma retórica, sino repensando y adecuando esa esencia sin perderla. Darle al pasado “…una nueva vida, que es la forma noble de la memoria.” según Husserl, citado por Merleau Ponty, la tradición es una labor continuada, viva, no estancada en el tiempo.

Las cosas también dicen algo y son cuerpo de producciones y hechos de la sociedad, por ello son “núcleo de significación primaria” donde se encuentran la esencia de los actos y por ende de nuestras experiencias y sus significaciones. A partir del análisis fenomenológico la estructura no está en lo material del objeto sino en lo que “aparece” a la conciencia, lo que percibimos de ello como signos visibles y su combinación en sistemas de significación. El adobe es un referente material histórico un soporte tangible que se corresponde con su valor y significado en lo intangible. Éste “habla” de lo que Mendoza fue y ha quedado de ello en la memoria histórica y colectiva; nos transmite un mensaje cultural: nos dice que hoy no tiene valor y está ausente en la identidad de su propia cultura. Desde el marco teórico de la fenomenología del habla “la palabra como gesto expresivo es indisociable de la praxis como lugar y sentido de la historia”; en la frase “Mendoza aquella ciudad de barro” la palabra tiene un poder de trascendencia que en el “devenir del sentido” se adquiere instituyéndose en la vida presente de los sujetos sociales. La palabra enuncia el pensar de una sociedad. El adobe es cuerpo de una experiencia social, una praxis significativa que pertenece a su propia cultura.

La experiencia corporal es lenguaje, el adobe como cuerpo social habla de las praxis culturales al que fue sometido; si el cuerpo es órgano de conocimiento en su gesto encontramos el ademán cultural que ejecuta un sentido, el cual devino en discriminación, extinción y dis-valor.